
El mundo que quise
agosto 27, 2007Hace exactamente 1 año y medio, me encontraba solo en una estación de trenes, perdido entre Francia y Alemania, esa tarde hacia mucho frió, yo llevaba puesto un abrigo negro de esos muy largos y una bufanda que cubría casi todo mi rostro; era como si quisiera esconderme, pero de quien? estaba completamente solo esa tarde, tan solo parado al borde de la vía esperaba sin prisa alguna el tren que me llevara a ningún destino.
Es difícil explicar lo que sentía en esos días, pues aun no podía admitir que la había perdido para siempre.
En realidad es difícil explicar el mundo que quise en esos días, un mundo que había creado alrededor mío tan ideal como nadie lo podía imaginar, tan complicado pero tan débil al mismo tiempo; el mundo que quise en esos días estaba basado en tres integrantes: yo, ella y nuestra vida juntos. Pues alguien se preguntara que tiene de ideal un mundo como ese, y la respuesta es sencilla, evidentemente si uno de los integrantes se pierde el mundo desaparece, en mi caso y a pesar que suene raro contarlo así pero yo perdí primero nuestra vida juntos, y ocho meses después la perdí a ella.
Pensé que el mundo que quise tenia bases sólidas y que podía resistir todo, pero no ha esos dos enemigos implacables de los sentimientos, el tiempo y la distancia, pues si creo que al final luche contra los dos y trato de pensar que hice todo lo posible por ganarles, pero en el fondo se que los principales errores los cometimos tal vez intencionalmente, por el gran enemigo de todos la inseguridad.
El tren se acercaba, el ruido me recordaba a todos las despedidas que nos dimos, a esos besos furtivos al borde de la vía, al detenerse y sin pensarlo dos veces monte en el, sin dirección alguna, tan solo tratando de no pensar que era ese mismo tren que se llevo mis 10000 monedas.
Una tarde de enero la perdi, como muchos no renuncie a ese amor, por mucho tiempo luche por el mundo que quise.